Docientos días...parecen tan pocos! docientos días de compartir sueños, risas, lágrimas, ilusiones, fantasías y algunos enojos, rabietas, caidas, lastimados de rodilla...
Y aprendí tanto de ellos! aprendí como se aprende del Universo: viviendo, viendo, sintiendo y dejando fluir.
Así era nuestra cotidianidad: poner la fecha en el extremo derecho del pizarrón, las tareas más abajo, revisar diarios, firmar tareas....ahora suena métodico pero fue más que eso, fue dejar trocitos de corazón en cada cuaderno, en cada libro; mientras ellos escribían con lápiz endeleble en mi alma emocionada y expectante.
Siento que yo aprendí más que ellos, siento que ellos tuvieron la apertura de enseñarme la forma correcta de amar, la profundidad del perdón, el valor de una lágrima, la fuerza de un abrazo, la inocencia de un dibujo, el valor inmenso de un detalle, la risa con genuina alegría y la ausencia del orgullo absurdo.
Gracias Dios por dejarme compartir este año lectivo con mis estudiantes de 3ro. de básica, mis 18 varoncitos y 13 niñas, gracias por permitir que mi corazón, mi mente y mi espiritu se embeba de su candor, su vitalidad y su energía. Protégelos siempre, nunca sueltes su mano y junto a tu Madre guíalos por el camino de la sabiduria, el amor y la solidaridad.
Felices vacaciones a mis niñ@s!!!!!!
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